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La fusión entre Amadix y Transbiomed es un ejemplo de crecimiento empresarial

Amadix, creada en 2007, y Transbiomed, en 2010, se integraron en 2012, sumando fuerzas y dando ejemplo al sector de por dónde se puede avanzar

Publicado en la sección “Hospital Emprendedor” de Diario Médico en Septiembre de 2014

La fusión empresarial es una de las vías de futuro. En un sector muy atomizado, aunar fuerzas es una de las políticas que más peso están ganando en los últimos años, aunque los ejemplos aún sean insuficientes en la biotecnología española. Es el caso de Transbiomed, spin-off constituida a partir del Instituto de Investigación Valle de Hebrón, en Barcelona, Valle de Hebrón Instituto de Recerca (VHIR), en concreto, de la Unidad de Investigación Biomédica y de Oncología Traslacional; representa un ejemplo de transferencia tecnológica: la empresa posteriormente se integró en otra biotec, Amadix.

PRIMERA ‘SPIN-OFF’

La historia, desde el principio. Transbiomed, como cuenta Rocio Arroyo, CEO de la empresa resultante de la fusión, se constituyó en el año 2007 a partir de un proyecto empresarial impulsado por cuatro investigadores y emprendedores: los investigadores en el área de la oncología traslacional Jaume Reventós y Andreas Doll (del Hospital Valle de Hebrón), Miguel Abal (del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago) y Raimon Forés, ejecutivo del sector de la biotecnología.

Transbiomed se crea como la primera spin-off del Valle de Hebrón. Nació con el objetivo de «descubrir y desarrollar nuevos biomarcadores para test diagnósticos de diferentes enfermedades, como el cáncer de próstata, y otros tipos en los que existe una necesidad de diagnóstico, pronóstico o predicción importante, actualmente todavía no resuelta».

Desde su fundación, la compañía se ha centrado en el desarrollo de productos de diagnóstico; ahora está expandiendo su cartera de productos a otros tipos de enfermedades.

CLARA SINERGIA

La integración con Advanced Marker Discovery, (Amadix), compañía biotecnológica orientada al desarrollo y la comercialización de herramientas diagnósticas innovadoras para el diagnóstico del cáncer, surgió hace 4 años. Amadix nació como spin-out de Translational Cancer Drugs Pharma (TCD Pharma). El acuerdo se firmó en Valladolid en junio de 2010: «La sinergia entre ambas compañías era muy clara, ya que ambas se constituyeron en su momento para trasladar o acercar al paciente la investigación básica en el área del diagnóstico del cáncer que se lleva a cabo en los hospitales».

Esta transacción entre Amadix y Transbiomed «representa un ejemplo de crecimiento empresarial, combinando el equipo y los proyectos ambas compañías en la lucha contra el cáncer y en la búsqueda de productos innovadores en el área de la oncología a partir de biomarcadores». La cartera de productos resultante se compone de «cinco productos en desarrollo para el diagnóstico de los pacientes con cáncer de pulmón, colon y próstata, todos ellos dirigidos a necesidades médicas no cubiertas». En opinión de Arroyo, la experiencia de los equipos de Amadix y Transbiomed «supone un factor de diferenciación clave».

La última incorporación al portfolio es un test no invasivo para el diagnóstico de cáncer colorrectal en sangre, procedente de un proyecto de investigación llevado a cabo por el Hospital Clínico de Barcelona y el Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber)».

PROCESOS EN AUGE

Arroyo cree que la creación de biotecnológicas a partir del entorno hospitalario es un área en auge: «Muchos grupos de investigación pertenecientes a la red de hospitales del sistema nacional de salud ofrecen resultados muy sólidos que podrían servir de base científica para la creación de spin-off, lo que resulta imprescindible para que una empresa salga adelante».

Pero aún hay dificultades «que ponen a prueba la determinación del investigador y su convencimiento en el proyecto. La principal es la búsqueda de financiación, no tanto para constituir la compañía, sino para avanzar en su desarrollo tras agotar las aportaciones propias, de familia o amigos y financiación pública iniciales».

Según avanza el tiempo, «llega un estrangulamiento financiero que muchas compañías no logran superar: sólo una de cada diez sobrevive al cabo de diez años». Facilitar la llegada del capital a las empresas tecnológicas de reciente creación resulta crítico para su supervivencia.